12 mayo 2006

LA HISTORIA DEL BURRO


Le doy las gracias a Alberto Martínez por haberme enviado esta historia del burro. Me ha gustado, y me ha dado que pensar y recapacitar. De todas formas, lo que comento al final es sólo lo más "risueño" de toda mi meditación.


Había una vez un matrimonio con un hijo de doce años y un burro.
Decidieron viajar, trabajar y conocer el mundo.
Así, se fueron los tres con su burro.
Al pasar por el primer pueblo, la gente comentaba:
“Mira ese chico mal educado; él arriba del burro y los pobres padres, ya grandes, llevándolo de las riendas”
Entonces, la mujer le dijo a su esposo:
No permitamos que la gente hable mal del niño.
El esposo lo bajó y se subió él.
Al llegar al segundo pueblo, la gente murmuraba:
“Mira qué sinvergüenza ese tipo; deja que la criatura y la pobre mujer tiren del burro, mientras él va muy cómodo encima”
Entonces, tomaron la decisión de subirla a ella al burro, mientras padre e hijo tiraban de las riendas.
Al pasar por el tercer pueblo, la gente comentaba:
Pobre hombre. Después de trabajar todo el día, debe llevar a la mujer sobre el burro! y pobre hijo ¡qué le espera con esa madre!”
Se pusieron de acuerdo y decidieron subir los tres al burro para comenzar nuevamente su peregrinaje.
Al llegar al pueblo siguiente, escucharon que los pobladores decían:
“Son unas bestias, más bestias que el burro que los lleva, van a partirle la columna!”
Por último, decidieron bajarse los tres y caminar junto al burro.
Pero al pasar por el pueblo siguiente no podían creer lo que las voces decían sonrientes:
“Mira a esos tres idiotas: caminan, cuando tienen un burro que podría llevarlos”


Le estaba dando vueltas a la historia, y aunque la conclusión es más o menos evidente, querría hacer varios comentarios. Imagináis qué pensaría un niño de unos 3 ó 4 años si le cuento esta historia?
- Bueno, y al final qué hicieron?
- ¿Cómo tendrían que ir para que nadie les diga nada malo?

Qué pensaría una feminista:
- Vamos a ver, y por qué tiene que ser un burro el protagonista de la historia, por qué no puede ser una burra??

Alguien muy pragmático:
- Pues yo habría vendido el burro, y habría comprado tres bicicletas. (Que además no las tienes que alimentar).
- Claro, que si le tenían mucho cariño al burro... igual lo tenían con ellos desde chiquitín, podía ser como uno más de la familia!

Uno que no le pilla la moraleja:
- Pues todavía les quedaban más alternativas: la madre y el hijo, el padre y el hijo, la madre y el padre.

Un graciosillo:
- Lo que tenían que hacer era cargar con el burro, pobrecillo, siempre con gente encima.

Bueno, qué más se te ocurre a ti?