21 mayo 2008

INFLUENCIAS

Paso por momentos difíciles. Me cuesta mucho mantener el control y la serenidad, pero si hay algo o alguien en estos momentos que me ayuda a tener equilibrio y a obligarme a serenarme, son mis hijos. Esas tiernas criaturas, que son como esponjas, que lo captan absolutamente todo. Los miras y te ves a ti mismo reflejado en ellos. Son los mejores imitadores del mundo. Por eso hay que tener mucho cuidado. Te despistas, dices algo que no conviene, y lo han captado al momento.
Que sean imitadores de lo bueno, por tanto, que nos vean haciendo siempre lo correcto.

2 comentarios:

raindrop dijo...

perfecto, el vídeo.
los nenes imitan todo sin cuestionarse su moralidad, porque imitan a sus héroes.
¡qué responsabilidad! ¿verdad?

besos
ánimos

Antonio dijo...

En muchas ocasiones, lo que nos mantiene con ánimo son ellos, sus risas, sus sueños...
(vaya casualidad, he coincidido con raindrop en el blog de las viñetas de Alberto Montt: qué pequeña es la red)