27 julio 2008

El bordado de Dios


















"Cuando yo era pequeño, mi mamá solía coser mucho. Yo me sentaba cerca de ella y le preguntaba qué estaba haciendo. Ella me respondía que estaba bordando.
Yo observaba el trabajo de mi mamá desde una posición más baja que donde estaba sentada ella, así que siempre me quejaba diciéndole que desde mi punto de vista lo que estaba haciendo me parecía muy confuso.
Ella me sonreía, miraba hacia abajo y gentilmente me decía: Hijo, ve afuera a jugar un rato y cuando haya terminado mi bordado te pondré sobre mi regazo y te dejaré verlo desde mi posición.
Me preguntaba por qué ella usaba algunos hilos de colores oscuros y por qué me parecían tan desordenados desde donde yo estaba.
Unos minutos más tarde escuchaba la voz de mi mamá diciéndome: Hijo, ven y siéntate en mi regazo.
Yo lo hacía de inmediato y me sorprendía y emocionaba al ver la hermosa flor o el bello atardecer en el bordado. No podía creerlo; desde abajo se veía tan confuso.
Entonces mi mamá me decía: Hijo mío, desde abajo se veía confuso y desordenado, pero no te dabas cuenta de que había un plan arriba. Había un diseño, sólo lo estaba siguiendo. Ahora míralo desde mi posición y sabrás lo que estaba haciendo.

Muchas veces a lo largo de los años he mirado al Cielo y he dicho: Padre, ¿qué estás haciendo? Él responde: Estoy bordando tu vida.
Entonces yo le replico: Pero se ve tan confuso, es un desorden. Los hilos parecen tan oscuros, ¿por qué no son más brillantes?
El Padre parecía decirme: Mi niño, ocúpate de tu trabajo... y yo haciendo el mío, un día te traeré al cielo y te pondré sobre mi regazo y verás el plan desde mi posición. Entonces entenderás..."


6 comentarios:

Víctor Garné Miravete: dijo...

K bonito!!!!!!!! Te envié un comentario en "COMO UNA VACA SIN CENCERRO", y nunca jamás salió.... Por cierto, has salido mu guapa en las fotos

Ana dijo...

Gracias víctor.
La verdad es que como el comentario me aparecía como anónimo, lo rechacé, jejje. Cosas que tiene esto de la moderación de comentarios!

Anónimo dijo...

ahi va otra moderacion: ya esta bien de dejar en manos de otros las responsabilidades propias de nuestra vida, es muy duro que seamos simples seres vivos que nacen, crecen, se reproducen y mueren pero es la realidad, como los animales, como las plantas...hay que fomentar la etica y los buenos valores morales pero no necesriamente vinculados a una deidad inexistente.

Ana dijo...

Cada uno es libre de creer o no en Dios. Yo, por supuesto, no creo que sea inexistente. Cuando act�a en tu vida de diversas formas no lo puedes negar!

Elias y Luciana dijo...

Buena Semana Anita! te mando un abrazo gigante. Muaac.

Pedro dijo...

Creo que la verdadera paz está en dejar que Dios sea Dios, que haga lo que mejor sabe hacer, que es cuidarnos, amarnos y mimarnos.
El borda, dibuja, colorea nuestras vidas. Y aunque no veamos los matices, la obra es perfecta y hermosa.
Un saludo para tí, Ana. Bonito blog.