16 abril 2007

Semana Santa


Estas vacaciones las he empezado con mal pie. No sé qué cantidad de virus corren por ahí, pero cada día son más raros. No se puede hablar ya del típico catarro o de la gripe de toda la vida. Sabes que estás para el arrastre, pero ni idea de lo que es. Cuando vas al médico, nunca te dicen bien lo que tienes (¿cómo lo van a saber, claro?): -es un virus. Y con eso ya está todo dicho.
Dos días en la cama, y en general una semana con la cabeza como un bombo.
Tiempo lluvioso... vamos, unas ganas de estar en la cama de continuo.
Pero a pesar de todo, he disfrutado estas vacaciones, porque he podido verte, Ana. Cuántos eran, 8 ó 9 años sin vernos, verdad?? Y también con el encuentro familiar en Ibi (Alicante). Juntar a toda la familia es todo un reto, y no hemos conseguido juntar a todos, pero unas 56 personas para comer un domingo no está mal, verdad? La pena es que este año no hemos hecho la foto de rigor en la escalera de la caseta de Pedro. A ver si el año que viene lo repetimos, y no se nos escapa la foto.
Besos para todos.

1 comentario:

Antonio dijo...

No hay nada como la lucha diaria para cargar pilas, ya verás.