27 julio 2008

El bordado de Dios


















"Cuando yo era pequeño, mi mamá solía coser mucho. Yo me sentaba cerca de ella y le preguntaba qué estaba haciendo. Ella me respondía que estaba bordando.
Yo observaba el trabajo de mi mamá desde una posición más baja que donde estaba sentada ella, así que siempre me quejaba diciéndole que desde mi punto de vista lo que estaba haciendo me parecía muy confuso.
Ella me sonreía, miraba hacia abajo y gentilmente me decía: Hijo, ve afuera a jugar un rato y cuando haya terminado mi bordado te pondré sobre mi regazo y te dejaré verlo desde mi posición.
Me preguntaba por qué ella usaba algunos hilos de colores oscuros y por qué me parecían tan desordenados desde donde yo estaba.
Unos minutos más tarde escuchaba la voz de mi mamá diciéndome: Hijo, ven y siéntate en mi regazo.
Yo lo hacía de inmediato y me sorprendía y emocionaba al ver la hermosa flor o el bello atardecer en el bordado. No podía creerlo; desde abajo se veía tan confuso.
Entonces mi mamá me decía: Hijo mío, desde abajo se veía confuso y desordenado, pero no te dabas cuenta de que había un plan arriba. Había un diseño, sólo lo estaba siguiendo. Ahora míralo desde mi posición y sabrás lo que estaba haciendo.

Muchas veces a lo largo de los años he mirado al Cielo y he dicho: Padre, ¿qué estás haciendo? Él responde: Estoy bordando tu vida.
Entonces yo le replico: Pero se ve tan confuso, es un desorden. Los hilos parecen tan oscuros, ¿por qué no son más brillantes?
El Padre parecía decirme: Mi niño, ocúpate de tu trabajo... y yo haciendo el mío, un día te traeré al cielo y te pondré sobre mi regazo y verás el plan desde mi posición. Entonces entenderás..."


14 julio 2008

UN POQUITO DE... MÍ

13 julio 2008

JESÚS ES VERBO, NO SUSTANTIVO



El sábado por la tarde estuvimos comentando esta canción. No tiene desperdicio.

COMO UNA VACA SIN CENCERRO


Mira que yo siempre he rechazado el cine español, porque pensaba que estaba lleno de malas palabras, travestis, sexo y tonterías, pero las dos últimas películas que he visto han hecho aflorar en mí muchos sentimientos. Me partí de risa con "Fuera de carta", y hoy, he llorado viendo "La flor de mi secreto", concretamente en la parte en que Jacinta, la madre de Leo, se acerca a la cama donde yace su hija, pálida e inapetente. La madre intuye el drama de Leo, y se lamenta: "¡Qué pena hija mía, tan joven y ya estás como vaca sin cencerro!".
No hay la menor comicidad en la comparación. Ante la mirada extrañada de Leo la madre explica: "...perdida, sin rumbo ni orientación, sin nadie que te controle... Como yo... Yo también estoy como vaca sin cencerro, pero a mi edad es más normal. Cuando a las mujeres nos deja nuestro marido, porque ha muerto o se ha ido con otra, que para el caso es lo mismo, nosotras debemos volver al lugar donde nacimos. Visitar la ermita del santo, tomar el fresco con las vecinas, rezar novenas con ellas, aunque no seamos creyentes porque si no nos perdemos por ahí como vacas sin cencerro..." El cencerro, como el matrimonio, implica un compromiso, a veces una pesada carga, pero también significa, y a eso se refiere la madre, que no estás sola. Una vaca con cencerro no puede perderse, el pastor la encontrará guiado por el din-don. La vaca con cencerro lleva su propio faro bajo el cuello.
Después de escucharla, Leo mira a su madre y se ve reflejada en ella. Por distintas razones, ambas están solas. Sin cencerro.

Me he sentido así también, como una vaca sin cencerro. Sólo que no sé a dónde volver, he perdido mis orígenes.